No en vano, su coste se estima por encima de los 80 millones de euros, contemplándose la creación de 919 nuevos puntos de atraque y 30.000 metros cuadrados de zonas comerciales, así como la posibilidad de que puedan llegar cruceros de hasta 80 metros de eslora.

«Estamos hablando de un proyecto por el que se han interesado las empresas más fuertes de España y que además de dinamizar la oferta turística de Benalmádena, generaría un millar de empleos directos y otros mil indirectos, por no hablar de los 25 ó 30 millones de euros para las maltrechas arcas municipales», afirma el primer edil, quien se muestra esperanzado en que en los cinco meses que quedan de legislatura el Ayuntamiento pueda disponer al menos de la concesión de la superficie que se le ganará al mar.

En cuanto a la fórmula para la ejecución del proyecto, la opción a priori más factible es dejarlo en manos de la iniciativa privada a cambio de un periodo de explotación que rondaría los 35 años, aunque como concesionario del recinto, el Consistorio tampoco descarta completamente una financiación público-privada, que fue la barajada hace unos años en plena bonanza económica y que a día de hoy se antoja más remota.

Con la ampliación, que abarcaría una superficie de 36,5 hectáreas entre zonas de servicio y lámina de agua, el puerto deportivo superaría los dos mil amarres (hoy día tiene 1.100), convirtiéndose en el más grande de Andalucía y uno de los más importantes del Mediterráneo.

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http://www.diariosur.es/v/20101213/costadelsol/grandes-constructoras-disputan-ampliacion-20101213.html